Inánime
Finalmente me mude… después de tantas rebuscadas a paredes sin sentido, logre empezar de cero. No me enorgullece dejar atrás mi barrio de toda la vida, pero era necesario…
no busque lo que tengo ahora con dedicación, mire el edificio y me mande… tengo una ventana enorme en donde reposar la mirada y un oportuno silencio en donde escuchar las cuerdas de mi guitarra… Ya no me quedan notas que no te haya dedicado, y las que te escribí duermen en un cajón gracias al tiempo que me gano de mano y no dejo que las escucharas.
Puede que sea inexorable, pero el paso del tiempo te va dando a entender que es hermoso recordar momentos pasados, no digo inventar situaciones que nunca pasaron, porque sería penoso… pero por qué no quedarse en detalles que no lastimen, como recordar su sonrisa porque yo la cause, el perfume de su pelo que dejo tatuado en mi hombro, las caricias de sus dedos largos contra los míos…
No me quejo del pasado, tal vez me dormí y me quede en la ilusión de un te espero, y se insinúa mi perdón fácil.